ÚLTIMOS TEMAS
EN LINEA
CRÉDITOS
NOTICIAS
Últimos temas
» Cierre de temas
Lun Oct 10, 2016 8:41 pm por Lolo

» La primera impresion es la mas importante... (Slaven)
Mar Sep 13, 2016 4:47 pm por Slaven Krulčić

» PearlHook University [Normal]
Jue Jun 25, 2015 10:26 pm por Invitado

» The Sound Of Wind - Normal
Lun Jun 08, 2015 3:59 pm por Invitado

» Expedientex {Elite REABIERTO!
Mar Mayo 26, 2015 9:17 am por Invitado

» ¿Se ha muerto?
Lun Mayo 25, 2015 3:38 pm por Františka Von Metzger

» Jugando con la primavera [Darko M. Corluka]
Dom Mayo 10, 2015 4:27 am por Darko M. Corluka

» Colegio Santa Clara Rol - Élite
Jue Abr 30, 2015 7:49 pm por Invitado

» Precious Graphics [afiliacion normal]
Dom Abr 12, 2015 10:16 pm por Invitado

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 24 el Vie Feb 27, 2015 10:12 pm.
Las imágenes, las tablas y el Skin fueron hechos exclusivamente para Dubrovnik. Todo el contenido escrito fue realizado por la Administración de este foro. Agradecemos a Glintz por su ayuda y sus tutoriales, a Tympanus por la base de códigos para realizar las pestañas en el header.

¡¡Gracias Invitado por unirte al foro!!
Ɵ ¡Apertura del foro! 25/02
Ɵ ¡Primera limpieza próximamente!
Ɵ Noticia 00/00
Hermanos
(5/6)
Afiliados Elite (Cerrados)
(48/48)
The New York City KNOCKTURN ALLEY 1zp6r0z.jpg Image and video hosting by TinyPic Expectro Patronum Second star to the right
Directorio
(4/6)

Don't forget to... smile. ➳ Leo K. Hietala

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Don't forget to... smile. ➳ Leo K. Hietala

Mensaje por Soleil C. LeBlanc el Vie Feb 27, 2015 1:36 am

"Diputado del gobierno de Dubrovnik, nombre croata difícil de pronunciar, ganador de mujeres, joven, millonario y sin compasión por los pobres. A favor del gobierno." en resumen, ese era el perfil del primer objetivo que tenía en la causa. Sacarle la información a un joven diputado inexperto y con gusto a las mujeres del burdel no iba a ser tan difícil, llenarlo de copas para acceder a su computadora, a veces no comprendía tanta idiotez que tenían las personas que guardaban secretos de estado, dejarse convencer por una joven niña de ojos celestes era verdaderamente fácil de hacer, nunca se imaginaban lo cruel que podría ser aquel rostro de ángel caído. Esta vez deseaba ponerle un toque más a mis casos, tener una especie de táctica que no sea improvisada, o tal vez tan riesgoza. En principio debía descartar la posibilidad de ser hackeada mediante mi computadora en una habitación del hotel que me hospedaba, si era posible me reiría día y noche de la 'dificultad' del caso asignado y la poca confianza que Dubrovnik tenía sobre mi. Tomé otro sorbo más de café mientras pasaba las hojas con más rapidez, otra duda que tenía sobre la cuidad era su nombre, ¿Cuál era la necesidad de nombrarla como un trabalengua? Dub...Bro... si no la leía en cada cartel que había en la calle hasta se me dificultaría recordarlo, gracias al cielo a mi familia solo le había dicho "una facultad de Croacia" y le ahorraba el mal gusto de equivocarse en cada letra. Ni siquiera había buscado el origen de la ciudad, su historia pero sí las divisiones políticas, los malos gobernantes, la burocracia lenta y llena de agujeros negros que ninguna persona debía descubrir si no quería un balazo en la frente, delito que sería impune gracias a los miles de dolares que tal vez podrían poner arriba de la causa, de esos casos hay miles y los aborrecía más no podía ser nada en contra, quiera o no yo tan solo era una empleada y debía cumplir, pero nunca dejar de pensar. La sabiduría no se perdía ni aunque te veas obligado a bajar la cabeza, tus pensamientos son libres de cualquier cadena, y debes seguir lo que tus ideales opinen. Suspiré, aunque tengas ese gusto amargo y esa impotencia de no poder sacar la verdad a la luz.

Extrañaba a mi padre, claro que sí, ¿quién no? no poder sentarte en su regazo y abrazarlo mientras le cuento todo lo que ocurrió en el día era difícil, a diferencia me quedaba en casa, lejos de Francia, escuchando los sollozos de mi madre a la noche. Las paredes son de papel cuando piensas demasiado, escuchas mucho. Le di una pequeña mordida al sandwich que había comprado en el puesto de enfrente de la comisaría, en cierta forma le tenía una especie de aprecio hacia el vendedor que, aunque me haya pasado unas cuantas horas dentro arreglando papales, seguía afuera, en el frío vendiendo e imponiendo su pensamiento. Nadie tenía derecho a guardarse sus pensamientos, claro, en cualquier otro lugar que no sea aquí -si no se notó, intentaba evitar nombrar la ciudad lo máximo posible, pensarlo hasta era demasiado trabajo.- que podías salir desaparecido con unos cuantos movimientos y que nadie sepa nada más de ti. Difícil, complicado, pero no imposible. El toque de queda era estúpido si deseaban atraer más turistas, incompresible, una completa tontería. Pero vuelvo a recapacitar que no estaba aquí para cuestionar, sino para actuar y recaudar información. Para eso me entrené y sirvo. Tomé otro sorbo de café luego de haber saboreado el sandwich de jamón y queso y noté lo desagradable que era aquella asquerosa combinación. Dejé la bebida a un lado haciendo un gesto de asco y lo tapé inmediatamente, ¿vieron cuando uno toma algo esperando que fuese otra cosa? Bueno, así sucedió y en definitiva siempre se siente una verdadera mierda encontrarse algo que no era lo que uno espera. Suponía que eso sucedía en la vida, ¿no? uno se ilusiona con algo y "PUFF" se lo rompen en la cara explicandole que la vida era injusta, pero era vida y aún así debía ser feliz con ello y conformarme, tal vez era lo que sentían los habitantes de Dubrovnik, pero no por ello tenían la necesidad de robar, de matar ni de secuestrar. Suspiré y cerré mis ojos por unos instantes, descansando la vista y esperando que mi mente pare un rato de pensar. ¿Desde cuando había perdido la meta de mi trabajo?, ¿La frialdad y la perdida de compasión que existía ser agente de mi especialidad? Tal vez desde la bronca de estar en la cuidad en donde puede estar parte de la banda mafiosa que mandó al carajo mi familia me sacó de mis carriles y eso debía evitar, no quería morir en busca de venganza. Si debía morir, sería por la verdad. Una frase poética me hará sentir bien, que ridículo. -Susurré para mi misma. Rodeé los ojos, hasta parecía tonta hablando conmigo misma, debía calmar todos los sentimientos y de una vez por todas ser la chica sin alma que todos esperaban que fuera, que domine, que engañe y que falsifique. Yo era lo que necesitaba. Nunca en una forma tan literal, podía ser cualquier persona que quisiese con el maquillaje y vestuario correcto, la actitud siempre sería acorde al papel. Debía armar una joven atractiva para el diputado con una fuerte concentración de hormonas, nada que unos par de tequilas no puedan calmar. Guardé los papeles con rapidez en la cartera, envolví el sandwich y tiré el poco café que quedaba en un cesto cercano.

No creí que sea posible volverlo a ver. Cruzarse con la misma persona dentro de la cuidad era casi imposible con el tiempo que llevaba aquí y más aún reconocer el rostro de un completo desconocido. Pero sinceramente a él lo recordaba bien, joven, con una vida por delante cruzó por donde no tenía, fue producto del tonto destino que algo le querrá decir pero que era imposible de descifrar. Un estúpido había causado un accidente que le costó parte de él, sus ojos y podía corroborar lo que había leído al final de la causa con el bastón que el chico llevaba. Se había quedado ciego. Era raro, ¿no? Tener ese sentimiento de querer acercarme a una persona a dejarle un verdadero sincero abrazo. Gracias a él había descubierto en qué cuidad estaba parando y para quién trabajaba. La causa de Leo Hietala quedó en la nada, al igual que el que lo atropelló no se sabe nada sobre él e internamente no quería que se quede en lo profundo de los legajos, pero no podía hacer nada a su favor. Nuevamente sentí esa impotencia que era resultado de la injusticia de la vida misma. Maldije por lo bajo por que estaba por hacer, primero el agente en la comisaría y ahora él, debía calmarme. Seguramente me arrepentiría luego. A largos pasos me acerqué a él, desacelerando estando cerca para que no sea tan repentino, no quería asustarlo, aclaré mi garganta antes de hablar luego de llegar a su lado.- Leo Hietala, ¿no? -Sonreí de lado cruzándome de brazos.- No sé si me recuerdas, pero soy la agente LeBlanc -Para esos momentos debía cobrar derecho de piso y presenciar, al menos como testigo los casos en la calle, gracias al cielo siempre vestida de civil para que nadie recuerde mi rostro luego, pero el chico tuvo la suerte de poder escuchar mi nombre.- ¿Qué tal todo? -¿Qué le hablaría?, ¿De la causa? Recibiría la triste noticia que aún esta con un poco de polvo por la antigüedad. No sabía por qué, pero con él sentía ese sabor amargo de injusticia, y en cierta forma me reflejaba en ese aspecto.
Soleil C. LeBlanc
avatar
Mensajes :
60

Puntos :
105

Fecha de inscripción :
25/02/2015

Edad :
27

Localización :
Detrás de ti.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Don't forget to... smile. ➳ Leo K. Hietala

Mensaje por Invitado el Sáb Feb 28, 2015 10:09 am

Andaba sin rumbo, notaba como las hojas de los árboles se movían por la hierba con su suave sonido a lejano otoño, esas pequeñas hojas supervivientes de la tempestad del viento, del tiempo y de la vida pasar. Escuchaba las voces de unos ancianos que pasaban por mi lado hablando de su aniversario de 40 años de casados, la mujer reía feliz mientras que el hombre le contaba unas batallas de alguna guerra del  pasado. Apreté el bastón con fuerza mientras andaba hacia el pequeño lago que había en aquel parque. El viento de invierno era mucho mejor que el del verano, más puro, con la nieve aún presente y la poca función del bastón en estos momentos. Dicho aire con velocidad movió las ramas que me rodeaban y las pocas voces  que por allí andaban hablaban flojo y no se escuchaba nada interesante. Los pensamientos desde el accidente habían disminuido pero las pesadillas proseguían con su procesión de gritos, choques, llantos...muerte. Las hadas de la muerte parecían querer sentir mi dolor y tristeza, desde hacía años el sentimiento de vacío parecía apoderarse, eso unido con la perdida de la visión y por ende, con el futuro, solo provocaban que la oscuridad que veía en todo momento no fuera más que algo que se expandía en todos los ámbitos. Al menos podía haber vuelto a la facultad, podía seguir aprendiendo de la música. El piano y la escritura de ordenador era lo que me salvaba de la desesperación, composiciones, letras, melodías sin oyentes, toda la poesía que podía expresar con notas me servía. El poder del silencio, de escuchar, hacía que conociera a gente de mi alrededor, ellos charlatanes y yo en silencio. Había tomado un café con leche para llevar y el bastón, mi fiel compañero, me guiaba por aquellos lares haciendo ese pequeño sonido curioso de éste al rodar por la nieve.

El parque ese, era el pequeño paraíso para mi confundida cabeza. Desde el accidente, las facturas se acumulaban, la desesperación por un trabajo que no salía y el hecho de empezar de 0 en la carrera en muchos sentidos, hacían que estos meses fueran más duros de lo planeado. Y él…Draven, él falleció. Tenía que pagar, el desgraciado que provocó el accidente debía pagar como me llamaba Leo Khai Hietala. Pero aún no habían dicho nada, ni los polis ni nada, entendía que estuvieran ocupados buscando a asesinos en serie y demás, pero joder, se habían llevado por delante una vida y ellos ahí tan tranquilos. A veces detestaba la labor de la poli, por algo de algún modo estaba a favor de los delincuentes, los entendía más. Delincuentes de delitos menores, no mayores. Cuando noté que en cierto lugar del parque no había casi nadie, aproveché para ir a una zona sin gente, solo sintiendo el suave sonido del agua que quería sobrevivir bajo el hielo, con sus quejidos en el interior. Echaba de menos pescar en los lagos en pleno invierno.

Entonces, cuando me senté en un banco, escuché la voz de Soleil. Era una de esas agentes que se implica demasiado en los problemas, en el buen sentido, creo que a la única que podría decirse que respetaba. Sus palabras me provocaban cierta tranquilidad, acogedora, abrumadora pero tranquilidad a fin de cuentas. Siempre que escuchaba voces conocidas era como si el mar revuelto por el temporal poco a poco se apaciguara y que ella estuviera implicada en este caso, me daba cierta esperanza de que tendría solución, de que a lo mejor ella encontraba al culpable. Si sabían la matrícula del coche, lo sabrían todo ¿no? ¿Por qué me daban largas entonces? Di un bufido disconforme y asentí cuando habló-Es difícil no reconocer a una de las primeras voces que oí luego de aquello-respondí con simpleza y vacío. Cuando me preguntó esa clase de pregunta que en muchos momentos detestaba, respondí con un simple-Bien-mentía. Mentía demasiado con esa respuesta. Todo estaba hecho un puto caos y no tener ni una maldita respuesta solo hacía que me volviese más susceptible. ¿Para que alarmar a esa “desconocida”? mejor un bien, simple, llano, seco y un poco rancio.-Seguramente aún no sabréis nada del imbécil aquel, no agente? -pregunté serio y con cierto retintín, apretaba el bastón, el cual de hablar seguramente se quejaría por tantos ahogamientos que le provocaba últimamente pese a ser con el que más tiempo pasaba.

“A veces algunas vidas sirven una mierda mientras haya dinero de por medio” pensé, aunque no iba en dirección a ella, sino que estaba cabreado con el mundo y justo ella apareció en el peor momento.
PD: El próximo mejor >.<
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Don't forget to... smile. ➳ Leo K. Hietala

Mensaje por Soleil C. LeBlanc el Mar Mar 03, 2015 9:45 pm

En la voz del joven solo podía reconocer rencor, y no estaba errado en lo absoluto. En verdad estaba en su derecho de tener tanta bronca como desee, una causa impute era malo, pero la causa que era propia y que había dejado tal secuela era horrible. Tenía guardado el momento en su memoria y estaría consciente que jamás se olvidaría. Lo observé por unos instantes y aproveché a suspirar mientras me acomodaba en el asiento a un lado de él, no tenía pena, no era bueno tenerla pero me contagiaba la bronca, la impunidad, todo. Estaba enojada porque si caso no llegaría a buenos términos si nadie ponía el dinero necesario y dentro de todo no podía ayudarlo, al menos no ahora. Tomé aire, no sabía que decir exactamente, dentro de todo tenía razón, para ese tiempo debía estar presente en la policía de Dubrovnik sin falta, era un derecho de piso y él sabía que yo era policia. Uno de los pocos ciudadanos privilegiados de saber un poco más sobre mi. Tragué saliva y controlé mis ganas de dejar una mano sobre su hombro como una caricia, debía controlar mis emociones, pensar en frío... en realidad si lo hubiera hecho no estaría sentada a su lado en este preciso instante, sino que estaría investigando sobre la nueva causa que podría colocar más dinero en mi bolsillo. Bajé la mirada mientras dudaba contestar, ¿acaso lo que sentía era tristeza? a pesar de todo, por lo visto sí era una mujer con bastante sentimientos aunque reiteraba una y otra vez que la vida era solo eso, un acto, un tiempo, un momento y nada más. ¿Por qué dejarse llevar por los sentimientos si el cerebro era lo que dominaba absolutamente todo? Era él quien mandaba a funcionar absolutamente todo, incluso el corazón, nos dejamos llevar por el tonto sentimentalismo que no llegaría a nada.

¿Te cuento la verdad o la mentira Leo? tragué saliva, yo no era la que me encargaba de su caso, mentirse sería una pequeña picardía y el joven tenía bastante con lo que le había sucedido. ¿Cuántos años tendría él? 20 tantos seguro, demasiado joven pero por lo que veía sabía controlar el bastón bastante bien, tan solo esperaba que la vida le sonríe un poco de ahora en adelante. Sí, estaba pidiendo por él.- Pues.. -Divagué, no tenía nada que ocultar, yo no estaba a cargo del tema, ni siquiera había tenido contacto con el expediente salvo cuando pregunté por el estado de la victima. Fue la última vez que vi algo y por lo visto la última sentencia en rojo que estaba en el expediente no había cambiado, seguía diciendo "sin culpable". Suspiré y bajé la mirada mientras miraba mis uñas, buscando algo más en que pensar y no sentirme culpable de algo en el cual no estaba implicada.- Verás. -Aclaré mi garganta, debía ser dura, como siempre, ¿Qué carajos tenía Dubrovnik que me hacía querer a los demás?.- Aún no han encontrado el culpable, o al menos esa es la información que tengo. -Me detuve unos minutos mientras observaba la tranquilidad del parque, tal vez todo se debía porque era justo la hora de la tarde en donde muchos ciudadanos aprovechaban a descansar para luego seguir con sus actividades de trabajo. Pestañeé varias veces y apoyé los brazos sobre mi rezago mientras volvía a aclarar.- Pero no soy la que esta encargada de la causa. Me transfirieron hacia otro tipo de casos. -Expliqué sin dar demasiados detalles sobre el qué.- No tengo acceso al expediente aún, pero no escuché nada sobre el tema en lo poco que paso por la central que investiga tu caso. -Eso era una verdad y una mentira, acceso lo tenía sin siquiera pedir permiso aunque luego los papeleríos me llegarían a mares, sin duda, pero Leo no era -aún- lo suficientemente importante como para perder mi trabajo.- Sólo pasaba a saludarte y esas cosas. Te vi aquí y hace mucho que no sabía nada sobre tí. -Esbocé una sonrisa de lado y levanté la mirada hacia el frente. Llámenlo deja vú pero otro auto cruzó en rojo, a toda velocidad, más el desenlace no se repitió esta vez. Tragué saliva y negué. ¿Qué hacía aquí exactamente? ni yo conseguía la respuesta exacta a mis preguntas, tal vez en segundos me levantaría y me iría, suponía que acercarme fue un tremendo error.- ¿No te dijeron nada más de la causa? -Intenté sacar conversación, aunque lo único que conocía era lo que supuestamente más le dolía a él. Que oportuna que resultaba ser.
Soleil C. LeBlanc
avatar
Mensajes :
60

Puntos :
105

Fecha de inscripción :
25/02/2015

Edad :
27

Localización :
Detrás de ti.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Don't forget to... smile. ➳ Leo K. Hietala

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.