ÚLTIMOS TEMAS
EN LINEA
CRÉDITOS
NOTICIAS
Últimos temas
» Cierre de temas
Lun Oct 10, 2016 8:41 pm por Lolo

» La primera impresion es la mas importante... (Slaven)
Mar Sep 13, 2016 4:47 pm por Slaven Krulčić

» PearlHook University [Normal]
Jue Jun 25, 2015 10:26 pm por Invitado

» The Sound Of Wind - Normal
Lun Jun 08, 2015 3:59 pm por Invitado

» Expedientex {Elite REABIERTO!
Mar Mayo 26, 2015 9:17 am por Invitado

» ¿Se ha muerto?
Lun Mayo 25, 2015 3:38 pm por Františka Von Metzger

» Jugando con la primavera [Darko M. Corluka]
Dom Mayo 10, 2015 4:27 am por Darko M. Corluka

» Colegio Santa Clara Rol - Élite
Jue Abr 30, 2015 7:49 pm por Invitado

» Precious Graphics [afiliacion normal]
Dom Abr 12, 2015 10:16 pm por Invitado

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 24 el Vie Feb 27, 2015 10:12 pm.
Las imágenes, las tablas y el Skin fueron hechos exclusivamente para Dubrovnik. Todo el contenido escrito fue realizado por la Administración de este foro. Agradecemos a Glintz por su ayuda y sus tutoriales, a Tympanus por la base de códigos para realizar las pestañas en el header.

¡¡Gracias Invitado por unirte al foro!!
Ɵ ¡Apertura del foro! 25/02
Ɵ ¡Primera limpieza próximamente!
Ɵ Noticia 00/00
Hermanos
(5/6)
Afiliados Elite (Cerrados)
(48/48)
The New York City KNOCKTURN ALLEY 1zp6r0z.jpg Image and video hosting by TinyPic Expectro Patronum Second star to the right
Directorio
(4/6)

Una noche de hurto, lo normal | Alenka K.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Una noche de hurto, lo normal | Alenka K.

Mensaje por Răzvan M. Laczkó el Vie Feb 27, 2015 2:51 am

Vagando a estas horas de la noche, me encontraba solo, aburrido y sin ganas de regresar al club.

En momentos así solo pienso en internarme toda la noche en el burdel, al menos las putas de allí podrán entretenerme grata mente y mi cuerpo podría caer en los efectos del alcohol. Lástima que mi situación económica no era la ideal para tirar el dinero en cosas inútiles. Sigo sin trabajo. El dinero continúa en escases. Ya no sabía qué hacer y ese dilema solo logra enfurecerme cada vez más.  Suspire con pesadez, deteniendo la motocicleta que conduzco, aparcando cerca del muelle. Desde mi ubicación puedo observar los yates, un lujo que muy pocos pueden tener. Robar a los millonarios no es pecado ¿Cierto? Tienen tanto… apenas si se darán cuenta.

La idea ya estaba en mi mente, ya era un hecho que esa noche seria hora de robar y a lo grande. Continúo montado en la motocicleta, observando el panorama, buscando un golpe perfecto. Conozco los muelles de Dubrovnik como nadie, sus calles y aquellos pasajes que solo son utilizados para traficar mercadería. Conozco a cada guardia de seguridad que vigila los yates, sus horarios y su forma de trabajar. Básicamente, conozco los puntos débiles de la zona, algo muy fácil para poder robar y salir como si nada. Enciendo un cigarro para matar el aburrimiento y la ansiedad, una manía que estoy frecuentando estas últimas semanas. Al tener el cigarro encendido y sostenido en mis labios, busque el móvil de los bolsillos de mi campera. Sostuve el pequeño aparato con una mano mientras redactaba un mensaje de texto. El mensaje era simple, atractivo y muy difícil de rechazar, sobre todo porque conozco a la receptora del mismo, una mujer dispuesta a todo y siempre dispuesta. Alenka. Más allá de su sensual figura, la mujer tenía un don para estafar o robar, la típica delicadeza de mujer y esa seducción que hacen caer a cualquiera. Me incluso en eso, pierdo todo por unas horas entre sus sabanas.

Envié el mensaje y me quede allí hasta acabar con el primer cigarro de la noche. Deje la colilla tirada por allí, enciendo el motor de la motocicleta para acercarme un poco más al muelle. Avance unos metros sin llamar mucho la atención, siempre vagando por zonas oscuras donde mi figura se pierde perfectamente.  Levante la vista sin creer lo que veía. A unos 100 metros, quizás menos, había una fiesta. ¿Qué tiene eso de novedoso? Era la oportunidad perfecta para aprovecharme y sacar provecho para mí. Saque por segunda vez el móvil, viendo que no tenía respuesta de la rubia. Mujeres, siempre buscando que le rueguen . Redacto un segundo mensaje de texto, intentando convencerla.

Alenka solo tenía 5 minutos para responder, pasado ese tiempo entraría solo a esa fiesta y obtendría lo que quisiera, para luego presumir mi tesoro con la rubia.


Última edición por Răzvan M. Laczkó el Mar Mar 03, 2015 2:19 am, editado 1 vez
Răzvan M. Laczkó
avatar
Mensajes :
36

Puntos :
45

Fecha de inscripción :
18/02/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noche de hurto, lo normal | Alenka K.

Mensaje por Alenka V. Karenina el Lun Mar 02, 2015 1:36 pm

La rubia se encontraba recostada en su sofá admirando con detalle su última adquisición, entre sus dedos se podía entrever un colgante con una gran piedra preciosa colgando de él, regalo o más bien un objeto que se perdió por parte de uno de los excéntricos millonarios con el que había salido la noche anterior. Estaba un tanto absorta en aquél objeto que no sintió las pisadas y la presencia de su compañera de cuarto, o más bien compañera de vida. — Tienes una grande ahí, eh. — Comentó al tiempo que se tiraba de un salto en el sofá que se ubicaba frente a ella. Alenka sonrío, tirándole el colgante a su amiga, para que esta pudiera verlo con mayor detalle, entre ellas siempre había habido esa confianza tan ciega, y es que ambas habían pasado por situaciones similares, por lo que estaba segura ese lazo jamás se rompería. — ¿Qué harás con él? — Ante la vacilación de la rubia, Sarah, se acercó entregándole nuevamente el colgante para luego sonreír con picardía. — No te lo quedes, será para problemas. Vamos a venderlo, hoy no tengo nada que hacer. — Sonrío en respuesta a la idea de su amiga, lo cierto que esta noche no tenía absolutamente nada pensado para pasar el tiempo, por lo que tener un poco de dinero a la casa era buena idea. Fue justo en el momento que le iba a contestar cuando a lo lejos sonó su celular indicando un nuevo mensaje de texto. Sarah rápido aprovechó y lo tomó para leer con rapidez el mensaje. — Olvídalo, no querrás salir conmigo ahora. Tienes otra opción mejor. — La rubia le arrebató el celular de las manos, bufando por lo entrometida que solía ser a veces su amiga.  

Enarcó las cejas al leer el texto, y de quién provenía, Răzvan era de esas personas a las que no les podías decir que no, tenía siempre una propuesta interesante, o sabía siempre el momento justo para aparecerse. Estaba por mensajearle una respuesta cuando un nuevo mensaje de él apareció en pantalla. — Já, típico de él, impaciente por naturaleza. — Sonrío mandando finalmente su respuesta, hoy tendrían un gran festín en el muelle, estaba claro que en eso hacían buena dupla. Tan pronto como pudo corrió en busca de algún vestido de esos que guardaba para sus “citas” con sus objetivos, como los llamaba ella, para que estuvieran a la altura de la situación.

Finalmente terminó de arreglarse, y se despidió con prisa de su amiga, quién seguramente luego saldría a hacer quién sabe qué cosas por la ciudad. Bajó unas cuantas calles, mezclándose con las personas que salían a disfrutar de los diferentes eventos que había en la noche en la ciudad. Cuando al fin la oscuridad del muelle la invadió al final de la calle. Sonrío mientras a unos cuantos metros se encontraba la silueta imponente de su compañero. — Así que acá tenemos al impaciente eh. — Sonrío con picardía mientras se colocaba enfrente de él mirando su atuendo. — Creo que vas a desentonar un tanto a lado de semejante silueta… — Se llevó un mechón detrás de la oreja, con ese egocentrismo que siempre salía a flote si tenía enfrente a Răz, él siempre sacaba ese lado de ella.  — Bien, ¿Dónde está la increíble fiesta en el yate? Tengo ganas de divertirme un poco. — Susurró entusiasmada, no era para menos, este tipo de sucesos siempre le traían adrenalina.
Alenka V. Karenina
avatar
Mensajes :
31

Puntos :
93

Fecha de inscripción :
25/02/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noche de hurto, lo normal | Alenka K.

Mensaje por Răzvan M. Laczkó el Miér Mar 04, 2015 3:38 am

Cinco minutos. Diez. Quince. Mi capacidad para calcular el tiempo es terrible. Pueden haber pasado apenas dos minutos pero mi ansiedad me hace pensar que son 20 minutos. Así era la escala de exageración. Sé que sin Alenka no podre tener un gran robo, sin tener que admitirle a la rubia debo aceptar internamente que sus encantos y sus habilidades lograban facilitar enormemente mi trabajo. Bah, el nuestra tarea en realidad. No es la primera ni la última vez que aprovechamos el momento para dar un golpe y salir victoriosos con los bolsillos repleto de objetos e incluso dinero. No tengo otra opción más que esperar, lo que más detesto. Apago el motor de mi motocicleta, también aprovecho para bajar el soporte que sostenía todo el peso del vehículo sin tener que hacerlo yo mismo por mis propios medios. Ahora solo toca esperar y analizar la situación. Y eso hice. Fije la mirada en aquel yate lleno de personas jóvenes, ebrias y con dinero. En Dubrovnik es muy fácil saber quien tiene dinero, pues su vida es demasiado ostentosa, tanto que llama mucho la atención. La planificación del ataque comenzaba a tener un sentido en mi mente, poco a poco logro armar un plan infalible para entrar a la fiesta como también para salir de la misma sin despertar sospecha alguna.

Mi mirada parece perdida en el espacio gracias a la concentración que tengo para poder idear un plan perfecto. Ignore todo mi entorno, y por ello, no me di cuenta de la proximidad de una persona. Era Alenka. Mi concentración se vio interrumpida. Dejo de mirar hacia la fiesta para deleitarme con la rubia y su vestimenta. — Vaya, cuando quieres puedes ser muy atractiva. La magia del maquillaje. — Me burle con la única intensión de fastidiar, mi mejor papel. — No hace falta que me vean, contigo será suficiente distracción ¿Podrás ser el centro de atención, bonita? — Pregunte muy sonriente. Como si no supiera la respuesta. Alenka no tendría problemas en despistar a los idiotas de la entrada. Ella distrae, logra pasar mientras yo tomo el camino difícil para escabullirme hasta el yate. El plan perfecto ideado en menos de cinco minutos, eso es ser eficiente e ingenioso. Luego de auto halagarme baje de la motocicleta, dispuesto a señalar el lugar de la fiesta. — Mira, allá. ¿Lo ves? Nuestra oportunidad. — Giro sobre mis talones. Detrás de mi espalda estaba el escenario de la fiesta, era un yate con guardias en la entrada y muchos chicos reunidos allí a punto de entrar. Alenka casi siempre habla puras tonteras, aunque debo darle la razón en algo, mi atuendo no era el indicado para poder pasar y eso me impide hacerlo por la forma “legal”. — Necesito que muevas ese trasero hasta allá, distraigas a la gente y yo podre entrar por la parte de atrás. — Ni siquiera le pido su ayuda, no era mi estilo. Conozco a la rubia como la palma de mi mano, se que su trabajo no era gratis.  

Ahora es el momento de negociar, la parte más ardua aunque no lo parezca. — Nos dividimos 60-40 ¿Te parece? — La observo fijamente, esperando una respuesta positiva para todo esto.
Răzvan M. Laczkó
avatar
Mensajes :
36

Puntos :
45

Fecha de inscripción :
18/02/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noche de hurto, lo normal | Alenka K.

Mensaje por Alenka V. Karenina el Sáb Mar 07, 2015 1:30 am


Por más que no había perdido el tiempo desde el mensaje hasta llegar al muelle, conocía demasiado a Raz como para saber que se encontraba impaciente, por lo que una oleada de satisfacción la inundó por completo, gozaba en demasía fastidiarlo, era algo que hacía su día, porque sabía que a él le pasaba lo mismo así que no se formaba un problema de eso. En cuanto se acercó y obtuvo así su respuesta, automáticamente enarcó las cejas dedicándole una sonrisa sarcástica, estaba más que acostumbrada a ese tipo de comentarios por parte suya. — Ding ding, estás muy equivocado casi ni usé maquillaje. Gracias por el halago, es todo natural. — Le guiñó el ojo con descaro mientras se acercaba un poco más a él con su andar seductor, solo para molestarlo, todo con él llevaba a una única cosa: molestar al otro. — ¿Perdón? Me ofende esa pregunta, Raz. ¿Dime cuando no lo he hecho? — Llevó sus manos a la cadera, aunque sabía que únicamente era una pregunta y así también una respuesta un tanto obvia para ambos, se conocían hace bastante. Minutos después siguió con su mirada hacia donde apuntaba él, unos metros más allá las luces y el sonido lejano de la música conformaban la fiesta donde llevaría el robo. Una sonrisa divertida surcó sus labios, mientras miraba de reojo a su amigo. — Que bien se ve eso… Hoy nos divertiremos y mucho. — Sin dejar de mirar hacia el lugar, desde afuera se notaba lo ostentoso que era aquél yate, mismo no era difícil de imaginar el lujo que sería dentro, junto con las personas que asistirían allí. — Me parece perfecto. ¿Dónde nos encontramos luego? Obviamente necesitaremos un punto de encuentro… — Comentó elevando una ceja, mientras se acercaba hacia él, porque sabía la parte que venía en este momento, y en la que siempre diferían ambos. — ¿60-40? Já…— Murmuró negando levemente, sin perder la sonrisa. — Yo soy quién estará distrayendo a miles de personas, y tratando de colarme a un lugar donde mi nombre no está ni por casualidad. Tu solo te colarás por detrás, eso es pan comido. Mira podemos ir 55-45 ¿te parece?  Es justo no lo niegues.— Sonó lo más convincente que podía esperando dar un resultado acertado así no perdían más tiempo del deseado.

Atuendo:

Alenka V. Karenina
avatar
Mensajes :
31

Puntos :
93

Fecha de inscripción :
25/02/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noche de hurto, lo normal | Alenka K.

Mensaje por Răzvan M. Laczkó el Sáb Mar 07, 2015 2:36 am

Aja… ahora comprendo todo. Tu demora solo fue para exasperarme. — Ni siquiera fue una consulta, fue un pensamiento en voz alta si deseo darle una etiqueta. No era de sorprender aquellas actitudes de la tan famosa ladrona de Dubrovnik Alenka, siempre buscando fastidiar a los demás para diversión propia, lo que no critico pues mi filosofía no era demasiado diferente a la suya… lo malo es que las cosas cambian cuando de Alenka se trata. — Me da igual, necesito que seas la distracción. Digamos por unos ¿Diez minutos? Sé que te gusta hacer show más largos pero debemos ser rápidos… la fiesta es un golpe fácil. — Camine junto a la rubia para visualizar una vez mas todo el panorama. Mi vista estaba fija en otros detalles que, muy posiblemente, Alenka pasó por alto. Busco algún sereno que vigile los barcos, mi primer obstáculo a superar. Mi entrada a la fiesta seria más complicada, un error y todo puede salir mal. Para alguien como Raz no existe la terminología mal en su vida, todo lo hace perfectamente.

Me veo interrumpido por la pregunta de la rubia. La mire un tanto perdido, apenas si estaba prestando atención. — ¿Cómo dices? Ha... Sí, bueno podemos encontrarnos en la parte de atrás. Tu puedes entrar por la entrada del frente y dejarme pasar por alguna ventana, puerta, lo que sea que encuentres. — Me mostré bastante despreocupado por esa parte del plan, me inquietaba mas saber en donde mierda estaba el hombre que cuida los yates, ese era mi primer objetivo a superar. Rodé los ojos frente a la queja de la división. Reconozco que Alenka iba a quejarse, el detalle era que la rubia se quedaría con la mayor parte… detalle que casualmente omití. Sonreí muy complacido, si Alenka desea disminuir su sesenta por cierto era su problema, yo no sería tan idiota como para rechazarlo. — Como digas, rubia. Ahora ve. Nos vemos en la parte de atrás, no te demores. — Deje a la rubia atrás al saltar las barandas que separan las calles del muelle.

Pierdo a la rubia de vista por un momento, me preocupa más no ser atrapado por ningún seguridad. Tuve que saltar múltiples murallas con redes metálicas para poder llegar a donde aparcaban todos los yates. Mi mejor opción era salir de la vista de todos, y eso implicaba saltar de yate en yate hasta llegar al indicado. Todo iba muy bien, nadie se percataba de mi cercanía hasta que quede a un yate de distancia. Salte como lo hice con los restantes yates, pero esta vez algo fallo. Un gran fallo. Uno muy estúpido. Mis pies no lograron hacer apoyo con la superficie del bote, ni tampoco mis manos reaccionaron a tiempo para sujetar los metales que adornaban los laterales de la maquina. ¡Caí al agua! ¿Como puede ser eso posible? ¿Con que cara subo ahora? Entre murmullos insultante logro subir, si debo ser positivo rescato que nadie se dio cuenta de nada. Seria el colmo, ademas de caer al agua ser descubierto, simplemente algo inaceptable.

¿Y Alenka? Joder, hace frió y ella ni siquiera aparece. Espero que no tarde demasiado. 


Última edición por Răzvan M. Laczkó el Sáb Mar 07, 2015 2:45 am, editado 1 vez
Răzvan M. Laczkó
avatar
Mensajes :
36

Puntos :
45

Fecha de inscripción :
18/02/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noche de hurto, lo normal | Alenka K.

Mensaje por Dubrovnik el Sáb Mar 07, 2015 2:36 am

El miembro 'Răzvan M. Laczkó' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados

'Dados de Acierto o F' :
Dubrovnik
avatar
Mensajes :
135

Puntos :
104

Fecha de inscripción :
20/11/2014

Ver perfil de usuario http://dubrovnikrpg.foros-activos.com

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noche de hurto, lo normal | Alenka K.

Mensaje por Alenka V. Karenina el Sáb Mar 07, 2015 3:40 am

Aclarado tanto el lugar donde se encontrarían nuevamente como también el valioso pacto de palabra sobre las ganancias de cada uno, la rubia ya podía comenzar con el plan, quitándose antes obviamente los taco aguja, saltó la valla que separaba el muelle de la calle, con ayuda de la agilidad que la caracterizaba, haber estudiado danzas clásicas junto con gimnasia artística le habían dado esa habilidad que en la actualidad era de gran ayuda. Con vestido ajustado y todo lo logró, apenas pisó el césped se volvió a colocar los tacos, para encaminarse por el muelle acercándose hacia donde había un tumulto de hombres listos para entrar a la fiesta, no sería difícil que alguno la invitara a pasar, a veces ni siquiera hacía falta hablar, pero esta vez usaría todos sus encantos bajo la manga. — Disculpen… Iba hacia una fiesta y me perdí totalmente, terminé aquí…. Soy una torpe… Pero al parecer a cambio de una, encontré otra — Se encogió de hombros haciendo una sonrisa divertida, a veces se sorprendía lo convincente que en ocasiones podía llegar a ser. — No quiero interrumpirlos pero el que quiera puede acompañarme dentro es bienvenido, nadie se aburre conmigo, y digamos que esto parece ser un fiasco, les haría un favor — Comentó, mirando a todos a ver quién era el primero en dar el paso. Pensaba que sería un fracaso, hasta que uno de ellos, le sonrío con picardía, acercándose más de lo debido... — Me ofrezco a correr el riesgo... Si me permite… — La rubia asintió tomando el brazo que este le extendía para que entrara con él, como si de un trofeo se trataba, estaba cien por ciento segura la alardearía con medio mundo. Típico pensamiento de estos tontos con dinero.

En cuanto vio al chico distraerse, no dudó un segundo en escabullirse hacia el fondo, allí es donde sabía que estaría Raz esperando, y como no, también maldiciéndola por hacerlo esperar nuevamente, dos veces en una noche, era sinónimo de que alguna maldad me haría para recompensar eso. — ¿Răz? — Comentó mientras abría la ventana y sacaba un tanto la cabeza, al encontrarlo con la mirada y este acercarse más noto que estaba ¿mojado? Sí, era así, del cuerpo le caían gotas de agua al suelo. — ¿Pero qué rayos te pasó? — Estaba por reírse pero eso le haría nuevamente restar más puntos, y no sería bueno siendo que planeaba robarse también su parte del motín al final de la velada. Se contuvo, al tiempo que se alejaba para dejarlo pasar. — ¿Es enserio? Debes secarte te va a dar un resfriado, y no me interesa tu obstinación, vamos al baño a secarte y luego seguimos con el plan. Y no, no me interesa si no quieres, no sabes ni cuidarte luego enfermo. — Intentó sonar lo más autoritaria que pudo, lo conocía, su obstinación y su poco interés por esas cosas que por parte de Alenka las tomaba enserio, a veces parecía una madre. — No hagamos mucho lío, así pasamos desapercibidos, el baño no está lejos.. — Asintió caminando lo más rápido que pudo, por delante para indicarle a él, donde estaría el baño. Abrió la puerta del de hombres, por que como era de esperar el de mujeres estaría lleno, lo bueno es que era un baño solo, por lo que tendrían que tocar la puerta para entrar. — Acá estamos bien, quítate la camisa, te dará pulmonía! — Se llevó las manos a la cintura mirándolo de arriba abajo, estaba completamente mojado, eso complicaba un poquito las cosas.
Alenka V. Karenina
avatar
Mensajes :
31

Puntos :
93

Fecha de inscripción :
25/02/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noche de hurto, lo normal | Alenka K.

Mensaje por Răzvan M. Laczkó el Dom Mar 08, 2015 10:43 am

Busco con desesperación alguna toalla, algo que sirva para quitarme el exceso de agua de mi cuerpo. Debajo de mis pies comenzó a formarse un enorme charco de agua. ¡Excelente! Esto no podía salir peor. A los pocos minutos Alenka apareció por una ventana. Solo tuve que mirarla con seriedad y cara de pocos amigos para decirle “no hagas comentarios al respecto”. Mi orgullo estaba por el piso en ese momento, no necesito chistecitos ni comentarios estúpidos. –¿Puedes darme lugar así puedo entrar? Hace frio aquí.– Obviamente no respondí a su pregunta, era evidente lo que había sucedido. Un error y ¡BUM! De cara al agua. No era tan difícil de adivinar. Logre pasar sin problema alguno, claro que dejando mi rastro de agua por todos lados. Que desastre, que idiota, que inoportuno accidente. –Busquemos la habitación principal y nos vamos.– Yo ya estaba listo para robar pero no, Alenka tenía otros planes que no estaban en mi mente. Me quede mirándola con cara de ¿Sorprendido? Mis ojos abiertos, mi boca semi abierta y todo mi cuerpo inmóvil. Intente decir algo pero no pude, su terquedad estaba a flor de piel y no era el momento para tener una discusión. Suspire ¿De verdad íbamos a perder tiempo por un accidente tan estúpido? Esto no puede estar pasando. –Estas completamente loca.– Susurre cuando camine junto a ella hasta el dichoso baño.

Una de vez dentro, ya ocultos de cualquier tercero en discordia, pude mirar si había algo de valor para hurtar. Ya era la costumbre. Estoy más concentrado en encontrar algo para robar que por poco olvido el motivo real de nuestro desvió hacia el baño. – ¿Qué? Oh sí, claro.– De pronto lo recordé ¡Necesito secarme o Alenka no dejara de fastidiar!

Comienzo a quitar uno a uno los botones de una empapada camisa. Que desastre, recuerdo el suceso y siento una mezcla de odio y risa. Que estúpido soy, no tengo límites. Retiro la camisa de mi torso completamente mojado y congelado. Se sentía muy bien estar sin la prenda pero no podía estar desnudo por ahí, debo encontrar una rápida solución. –No me das privacidad, siento vergüenza.– Mentí. Dije aquello cuando me percate de la mirada de Alenka. Seria de un negador decir que esa mirada no genera nada en mí, al contrario, lo era todo en ese momento. Ella. Yo. Un baño. Ni siquiera un hombre de mente pura queda exento de pensamientos impuros. La rubia era toda una tentación y saber que yo lo era para ella, por ese momento al menos, duplico la apuesta. –¿Puedes buscar una toalla? Por favor.– Sonreí de forma picara.

Cinco minutos más aquí y no te salvas, Alenka. Pense.
Răzvan M. Laczkó
avatar
Mensajes :
36

Puntos :
45

Fecha de inscripción :
18/02/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noche de hurto, lo normal | Alenka K.

Mensaje por Alenka V. Karenina el Mar Mar 10, 2015 10:48 pm

Luego de entrar al cuarto de baño, se dispuso a girar en busca de cosas que pudieran ayudar al secado de Răz, no sin antes darse cuenta que la puerta tenía un cerrojo, por lo que se apresuró a cerrarlo para que nadie pudiera entrar de sorpresa. Cuando volvió en sí para ponerse frente a él, este ya se encontraba quitándose los botones, trató de oprimir una sonrisa un tanto pícara que salió sin pensarlo, al momento que alzaba la mirada como siendo atrapada, al escuchar la voz de él. — Ajá, vergüenza claro, a otra con ese cuento Laczkó  — Arqueó las cejas fijando su mirada en él, la cosa es que se conocían hace ya bastante, y sabía que lo que menos tenía este hombre era vergüenza, cualquiera sea la situación. No pudo desviar la mirada al encontrarse con el torso desnudo de él, había algo en aquél hombre que siempre había despertado atracción en ella, no podía explicarlo con palabras y menos lo haría en voz alta.

Hhm? — Logró murmurar cuando este le dijo que le pasara la toalla, estaba tan sumida en sus pensamientos que no logró escuchar con atención aunque sí logró entenderlo segundos después al ver como este miraba la toalla a unos pasos de ella, acto seguido dio media vuelta tomando la toalla y pasándosela, poniéndose a unos centímetros de él, sonrío seductora está vez de manera notoria, mientras tomaba la camisa de él que aún se encontraba en sus manos. — La secaré con el secador de manos, para ti. Puedes darme las gracias luego. — Sonrío nuevamente, mientras se ponía a espaldas de él, en una posición un tanto sugerente, no podía evitarlo le encantaba tentarlo, le gustaba sentirse deseada y podría decirse que aprovecharse un poco de las curvas que sabía muy bien que tenía. Secó un tanto la camisa, para luego dejarla de lado, la tensión que había en el ambiente se sentía tan espesa que ya no podía ignorarse, lo sentía tan cerca que podía escuchar la respiración de él chocar sobre su cuello. — ¿Răz? — Sin voltearse aún, paso su mano por el costado de las piernas de él, en cuanto llegó a la cintura dio media vuelta quedando frente a frente. — Te ayudaré para que se te vaya el frío… — Sonrío pegándose a él, mientras contorneaba su cintura subiendo de a poco por las costillas hasta los brazos, de una manera un tanto lenta, sin despegar sus ojos se mordió el labio inferior. Sí algo le gustaba era el coqueteo que siempre había entre ellos, por más que ninguno hablara sobre eso, cualquiera de afuera lo notaba, y este día no era la excepción.  
Alenka V. Karenina
avatar
Mensajes :
31

Puntos :
93

Fecha de inscripción :
25/02/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noche de hurto, lo normal | Alenka K.

Mensaje por Răzvan M. Laczkó el Lun Mar 23, 2015 8:54 pm

Sabía que Alenka no podía despejar sus ojos de mí. Eso aumenta mi ego considerablemente. Además de eso logra aumentar mi calor corporal sin poner un dedo encima de mí. ¿Cómo logra eso? En parte por su cuerpo atrevido, con una figura perfectamente marcada. Luego por esa personalidad que me atrae considerablemente. Cuando se trata de Alenka me encuentro vulnerable, detesto sentirme así. Ahora que tengo toda su atención puedo regresarle todas las veces que me dejo a medias. Oh si, ahora vas a pagar todas esas veces, rubia.¿Hmn? La toalla, genia. Fue tu idea venir aquí a secarme ¿Recuerdas? – Me burle de ella siendo demasiado obvio. Alenka volvió en sí, milagro. Cruzo los brazos para intentar mantener el calor en mi cuerpo. Si para ser estúpido me recibo, como pude caer en la última instancia, de no creer. Da igual, tan mal no fue. Tengo a Alenka babeando frente a mí. Sujeto la toalla entre mis manos y comienzo a sacar mis brazos y mi torso. ¡Mierda! Estamos perdiendo el tiempo aquí. Estaba por agregar algo que refleje mi fastidio cuando la rubia cambio todo.

Ahora mismo tengo la mejor vista de su parte trasera. Mis ojos se enfocaron en su trasero de forma inevitable. Alenka provoco que lo hiciera con esa postura. Maldita rubia. –Puedo darte las gracias ahora. – Estaba perdido, había caído en su juego. Oh pero ella caería conmigo, a como dé lugar. Sujete su cintura, teniendo completo atrevimiento de apegarla más a mi frio y húmedo cuerpo. Mi entrepierna roza con sutileza su trasero… Joder, ahora me alegra tanto haber tenido el accidente. –Alenka… que mal movimiento. – Mis labios rozan su cuello, dejando cortos pero notorios besos en su piel. Primero uno, luego dos y no pienso parar hasta que ella se resista. Cosa que no hará. Ella giro cortando mi momento, ahora es su turno de mover las cartas. Sonreí de lado dejando que me tocara sin restricciones. Mis manos se movieron rápidamente a su trasero, tocando esa zona mientras la rubia sube sus manos por mi cuerpo. El frio se disipa lentamente, no falta mucho para sentir un calor más intenso. –Tu sabes lo que me gusta. – Guiñe un ojo con picardía. El rumbo de mis manos se fue a sus muslos, los que tome con fuerza para subir a la rubia a una pequeña mesada junto al lavamanos.

Me atrevo a volver a besar su cuello, esta vez siendo más intenso con los besos. Creo un camino de besos que comienza en su cuello y que va en ascenso hasta la comisura de sus labios. Muero por besarla, pero logro detenerme a tiempo, a escasos centímetros de sus carnosos labios. –¿Y? Estoy esperando. – Mi lengua paso sobre sus labios y al terminar sonreí de lado, esperando una reacción.
Răzvan M. Laczkó
avatar
Mensajes :
36

Puntos :
45

Fecha de inscripción :
18/02/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noche de hurto, lo normal | Alenka K.

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.